En el marco del Jubileo y los 50 años de la Pastoral de Juventud Arquidiocesana, se presentó el manifiesto “La voz de los jóvenes”, en el que los jóvenes de la Arquidiócesis de Asunción denunciaron la corrupción, la inseguridad, la inequidad económica, la precariedad en educación y salud, la discriminación hacia mujeres, campesinos y pueblos originarios, y la falta de oportunidades laborales que empuja al desarraigo.

Advirtieron que “la seguridad en nuestro país se ha convertido en un privilegio, no un derecho” y que “el 50 % de los ingresos se concentra en el 20 % más rico” mientras los más pobres quedan excluidos. También cuestionaron el nepotismo y el amiguismo que permiten que personas “no capacitadas” accedan a cargos por vínculos familiares o políticos y la falta de oportunidades por “no tener experiencia laboral”.

Junto a estas críticas, reafirmaron su compromiso con la familia como la “primera escuela de amor”, la amistad que nace en la Pastoral y la fe como guía. Recordando el pedido del Papa León XIV, llamaron a “volver a construir puentes donde hoy hay muros” y a fomentar una cultura del buen trato donde ningún joven sea olvidado.

Pidieron a los adultos abrir espacios para que los jóvenes puedan evangelizar a sus pares y crecer en su desarrollo personal y espiritual. “Son nuestros pilares y necesitamos sentirnos acompañados por ellos”, afirmaron en su manifiesto este mediodía.