En el quinto día de la novena a Nuestra Señora de la Asunción, el Cardenal Adalberto Martínez Flores, rodeado por una multitud de jóvenes peregrinos de la Arquidiócesis, invitó a reflexionar sobre el contenido de nuestro corazón y las motivaciones que guían nuestra vida.

“Dónde está tu tesoro, ahí está tu corazón. Jesús nos dice que estemos preparados. ¿Cómo está nuestro corazón? ¿Dónde se encuentran nuestras ambiciones y deseos? La vida misma nos muestra hacia dónde vamos y cuál es nuestro proyecto de vida. Debemos preguntarnos: ¿en qué lugar estamos? ¿Qué latidos sentimos en nuestro corazón? ¿Cuáles son los latidos de nuestros anhelos y qué es lo que nos conmueve?”, exhortó el Cardenal.

Cuando se refirió al entorno en el que se desenvuelven los jóvenes, habló sobre la importancia de no dejarse dominar por los algoritmos que, en la actualidad, parecen dictar: “qué ver, qué pensar y quiénes deberían ser nuestros amigos”. Citando al Papa León XIV, recordó que cuando la herramienta tecnológica controla al ser humano, este corre el riesgo de convertirse en un instrumento del mercado y, finalmente, en mercancía.

El Cardenal pidió cuidar los verdaderos tesoros de la Iglesia: “los pobres, los enfermos, los pecadores y las ovejas perdidas”, concluyó.