Aunque suele asociarse al invierno, la gripe también circula con fuerza durante el verano, impulsada principalmente por el uso excesivo del aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura. Así lo explicó la Dra. Geraldine Duarte, del Área de Prevención y Control de Infecciones del IPS, quien advirtió que el llamado “estrés térmico”: pasar de ambientes fríos a altas temperaturas, debilita las defensas y favorece las infecciones respiratorias.

La especialista recomendó mantener el aire acondicionado en 24 °C, ventilar regularmente los espacios cerrados, hidratarse bien, llevar una alimentación saludable y realizar actividad física moderada.

Además, señaló que actualmente existe una alta circulación de virus respiratorios en el país, por lo que insistió en el lavado frecuente de manos y consultar al médico ante la presencia de fiebre o síntomas intensos, incluso en esta época de mucho calor.