El senador Ignacio Iramain sostuvo que el actual debate sobre la Caja Fiscal no debe entenderse como una reforma integral, sino como un ajuste de parámetros dentro de un sistema de reparto que arrastra falencias históricas.
Remarcó que el Estado, en su rol de empleador, nunca realizó aportes sistemáticos a la Caja desde su creación, limitándose a cubrir déficits de manera puntual. Explicó que cualquier modificación seria debe basarse en una curva actuarial que permita medir la sostenibilidad financiera a largo plazo, herramienta que aún no fue presentada de manera oficial por el Ministerio de Economía y Finanzas.
En ese contexto, el legislador cuestionó que “se planteen porcentajes de aporte estatal sin contar con escenarios técnicos claros”. Sin datos precisos y sin una visión amplia de seguridad social, que incluya vejez, discapacidad y cuidados, cualquier decisión corre el riesgo de ser meramente política.
“Sin un modelo matemático serio, no hay caja responsable”, advirtió, subrayando que el impacto final de estas decisiones terminará sintiéndose en el bolsillo de todos los ciudadanos. Finalmente, apuntó que la caja parlamentaria es insostenible y carente de lógica financiera.







