El dirigente sindical Gerardo Jiménez, de la Federación de Trabajadores del Transporte Público (FETRAT), señaló que la huelga del sector alcanzó un 70 % de acatamiento, pese a que inicialmente se proyectaba llegar al 80 %. Explicó que la adhesión se vio afectada por advertencias y presiones del Gobierno durante el proceso de negociación tripartita.

Jiménez señaló que, incluso antes de que concluyeran las conversaciones, las autoridades ya exigían el cumplimiento de servicios mínimos y anunciaban posibles sanciones, lo que generó temor entre algunos trabajadores. Aun así, destacó la participación de los choferes que decidieron sumarse a la medida de fuerza.

El sindicalista indicó que la huelga tuvo un impacto importante en las primeras horas de la jornada, especialmente en Asunción. Cuestionó además la decisión oficial de poner en circulación colectivos internos sin conocimiento adecuado de recorridos ni del tránsito, advirtiendo que esto puso en riesgo a los usuarios.

Sobre una posible salida al conflicto, Jiménez afirmó que las instancias de diálogo están prácticamente agotadas y que la única alternativa sería una intervención directa del presidente de la República. Sin embargo, expresó dudas sobre la voluntad política del Ejecutivo para revertir la situación. “La huelga continuará este martes y el nivel de acatamiento podría aumentar”, dijo.