Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, es uno de los destinos más excéntricos y lujosos del mundo. Ubicado en el medio del desierto, tuvo un boom de desarrollo gracias al petróleo.
En Sudamérica, existe un país que está siendo comparado con aquel emirato debido a su potencial turístico y a su creciente desarrollo debido al “oro negro”.
Se trata de Guyana, que en los últimos años viene desarrollando una serie de obras de infraestructura que están transformando totalmente el rostro del país, poco conocido en nuestro medio. Ahora se ven rascacielos, centros comerciales y complejos residenciales de lujo en desarrollo.
Guyana se independizó del Reino Unido en 1966 y hasta hace poco era uno de los países más pobres de la región, hasta que se encontró petróleo en su subsuelo en 2015. Ahora se proyecta como una promesa para el desarrollo y el turismo de Sudamérica.







