La ausencia de uno o ambos progenitores tiene un impacto significativo en la vida de los niños y adolescentes, esas ausencias se hacen más evidentes en el entorno escolar cuando se realizan los festejos por el día de la madre o del padre. ¿Sería recomendable evitar hacerlo y celebrar algo más general, como el día de la familia?

Para el ministro de Educación, Luis Ramírez, la respuesta no pasa por cortar con estas tradiciones, sino aprovecharlas de manera positiva para que sean un espacio para hablar y compartir los sentimientos y circunstancias de cada uno.

“Todo depende de cómo se aborde el tema y qué mecanismo se utilice para que sea un momento de oportunidad y no de crisis. Más que decir si funciona o no, ver cómo se puede aprovechar de manera positiva, hay que abordar las realidades y no evadirlas”, señaló.