Durante su discurso en la Basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís, el Papa León XIV invitó a los obispos a volver al fundamento esencial de la fe: poner a Jesucristo en el centro de toda acción pastoral. El Pontífice, que acudió a la ciudad franciscana para dar cierre a la 81ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana.
El Santo Padre recordó que el mundo atraviesa un tiempo de “fragmentación y violencia”, y que precisamente por ello la Iglesia está llamada a redescubrir la fuerza del Evangelio y a anunciarlo con claridad, esperanza y cercanía.
Animó a los obispos a trabajar juntos, a discernir con realismo los desafíos actuales, entre ellos la reorganización de pequeñas diócesis con escasos recursos, y a construir comunidades abiertas, hospitalarias y capaces de cultivar relaciones auténticas.
También insistió en la necesidad de escuchar al pueblo de Dios, renovar la misión pastoral con valentía y afrontar los cambios sin miedo a “aprender a decir adiós”, cuando llegue el momento de dejar responsabilidades.
El Papa afirmó que una Iglesia fiel al Evangelio debe mantenerse cercana a las familias, los jóvenes, los ancianos y los pobres, y debe comprometerse con una cultura de prevención de abusos. De esta manera, invitó a seguir “el estilo sinodal” de San Francisco de Asís.







