En el marco de las fiestas de fin de año, el especialista en empleo Enrique López Arce y la economista Norma Amarilla reflexionaron sobre los hábitos de consumo de las familias paraguayas, especialmente en lo relacionado con la comida y el uso del aguinaldo. Coincidieron en que, si bien cada persona decide cómo gastar su dinero, existe una fuerte cultura del exceso que termina afectando tanto a la economía como a la salud.
López Arce señaló que, culturalmente, en Paraguay la mesa abundante es casi una obligación social, aun cuando luego se desperdicien grandes cantidades de alimentos. Advirtió que el exceso no solo genera pérdidas económicas, sino también problemas de salud, especialmente en un contexto de altas temperaturas donde los alimentos se descomponen con rapidez. En ese sentido, recomendó planificar mejor las cantidades y priorizar comidas que puedan conservarse adecuadamente.
Ambos especialistas insistieron en la importancia de racionalizar también el consumo de bebidas, recordando que el gasto excesivo en alcohol suele profundizar el desorden financiero de fin de año. Subrayaron que comer bien no implica derrochar y que la moderación permite disfrutar las fiestas sin comprometer el presupuesto familiar ni generar deudas innecesarias.
En cuanto al uso del aguinaldo, López Arce propuso la regla 60-30-10: destinar el 60 % a gustos personales y familiares, el 30 % a ponerse al día con cuentas o adelantar pagos, y el 10 % a un fondo de contingencia para imprevistos. Señaló que el problema no es darse gustos, sino gastar sin planificación y sin medir el nivel de endeudamiento.
Finalmente, el especialista resaltó el valor de la solidaridad en estas fechas y anunció una nueva edición de la iniciativa “Navidad sin hambre”, mediante la cual se distribuirán unas 2.000 bandejas de comida en zonas vulnerables como la Terminal de Ómnibus y la Chacarita. Invitó a la ciudadanía a sumarse con pequeños gestos, recordando que compartir un plato de comida también forma parte del verdadero sentido de la Navidad.







