La abogada Maria Esther Roa denunció que fue aprehendida de manera arbitraria por la Policía Nacional durante la mañana de este martes, mientras realizaba una protesta pacífica en el Palacio de Justicia. El hecho ocurrió en el marco de la movilización denominada Lazo Negro por la Justicia, convocada para reclamar una justicia independiente, imparcial y libre de injerencias políticas.

Según relató, la actividad comenzó en la vereda del Poder Judicial, desde donde se trasladó a la mesa de entrada de la Corte Suprema de Justicia para presentar un comunicado. Posteriormente, Roa ingresó a la plazoleta interna del edificio, un espacio que —recordó— históricamente ha sido utilizado por abogados y ciudadanos para manifestaciones simbólicas y lecturas públicas de reclamos institucionales.

La activista explicó que, mientras intentaba leer el comunicado, un comisario le arrebató el documento y ordenó su aprehensión, impidiéndole continuar con la protesta. Indicó que fue retenida durante aproximadamente una hora dentro del predio del Poder Judicial, sin orden fiscal ni judicial, bajo los supuestos hechos punibles de “perturbación de la paz pública” y “resistencia”.

Roa cuestionó duramente el procedimiento policial y sostuvo que ninguna acordada puede estar por encima de la Constitución Nacional ni restringir el derecho a la libre expresión. Señaló además que el episodio se enmarca en un contexto más amplio de debilitamiento institucional y de captura política del Poder Judicial, lo que —afirmó— motivó justamente la protesta ciudadana.

Finalmente, la abogada advirtió sobre la gravedad del momento democrático que atraviesa el país y sostuvo que la falta de controles efectivos sobre los poderes del Estado deja a la ciudadanía sin garantías reales. “Gritar nunca va a ser un delito”, expresó, reafirmando su compromiso con la denuncia pública y el control ciudadano frente a la corrupción y la impunidad.