Silvia Salinas, madre de la niña de siete años que f4lleció en el Instituto de Previsión Social (IPS), brindó su versión de los hechos y expresó su profundo malestar por el proceso médico que atravesó su hija para intervenirse quirúrgicamente. La familia sostiene que existió una presunta negligencia en la atención que recibió la menor.

Según relató Salinas, su hija ingresó al procedimiento quirúrgico sin presentar complicaciones graves y con estudios previos que, asegura, habilitaban la intervención. Sin embargo, afirma que la niña no despertó luego de la cirugía, contrario a lo señalado por los profesionales médicos en la conferencia de prensa del IPS. “Mi hija salió dormida, bajo anestesia, roncando. Nunca despertó”, aseguró.

La madre relató que, una vez trasladada a la sala de recuperación, notó que la niña no reaccionaba mientras otros pacientes sí lo hacían, y que posteriormente comenzó a mostrar signos de descompensación. Indicó que ella misma alertó a las profesionales de guardia al ver cómo su hija se ponía morada y perdía estabilidad respiratoria. Tras esto, la menor fue trasladada a terapia intensiva, donde permaneció 32 días sin recuperar la conciencia.

Salinas cuestionó la preparación del equipo médico y la respuesta del personal durante el postoperatorio, asegurando que la familia no recibió explicaciones claras sobre el estado de la niña ni sobre la evolución de su cuadro. También manifestó dudas respecto a la administración de la anestesia y si fue aplicada en la dosis adecuada según el peso y la condición de la paciente.

La familia sostiene que la muerte se debió “a una cadena de errores” y reclama que las autoridades médicas presenten información precisa sobre lo ocurrido. “Estamos convencidos de que hubo negligencia”, expresó Salinas, quien pidió que el caso sea investigado para esclarecer responsabilidades y evitar situaciones similares.