La Comisión Episcopal de Protección de Menores y Personas en Situación de Vulnerabilidad se prepara para la “Sexta Jornada Nacional de Formación en Cultura del Cuidado y Prevención de Abusos en Ámbitos Eclesiales”, organizada por la CEP. Raquel Barreto, integrante de la comisión, explicó que el objetivo es fortalecer mecanismos de prevención y acompañamiento a las diócesis, congregaciones religiosas y centros educativos vinculados a la Iglesia.

Barreto señaló que la Iglesia trabaja desde hace años en la implementación de medidas exigidas por la Santa Sede para prevenir cualquier tipo de abuso. Entre esas acciones se incluyen la conformación de comisiones diocesanas, la instalación de oficinas permanentes de escucha y la capacitación de equipos encargados de recibir y canalizar denuncias.

“No es fácil instalar estos espacios; requieren formación especializada en escucha activa, atención a víctimas y manejo responsable de denuncias”, destacó. La vocera explicó que las diócesis cuentan con delegados preparados para recibir casos y revisar los elementos de credibilidad.

Si corresponde, el hecho puede derivarse tanto a un proceso canónico como a una denuncia ante el Ministerio Público, respetando el plazo legal de 48 horas en situaciones graves. Barreto enfatizó que la recomendación actual en la Iglesia es creer inicialmente a la víctima, escuchar sin juzgar ni presionar y luego evaluar los elementos del caso, garantizando también el derecho a defensa del denunciado.

La representante subrayó que la prevención no se limita a separar al victimario, sino que implica revisar la dinámica comunitaria, las relaciones asimétricas y los entornos pastorales. “Una parroquia nunca debe ser un lugar de riesgo para nadie. La comunidad también tiene responsabilidad en acompañar a la víctima y evitar la revictimización”, señaló.

Barreto fue enfática al mencionar que “la Iglesia no busca ocultar casos”, sino asumirlos con responsabilidad y contribuir a enfrentar un problema social mucho más amplio. La jornada incluirá la participación de fiscales y jueces especializados en niñez, con el fin de comprender la magnitud de los abusos en el país y fortalecer la labor pastoral desde la protección, cuidado y dignidad de las personas.