El incendio en el depósito de productos para mantenimiento de piscinas generó una intensa movilización ayer. Según explicó el capitán Marcos Almada, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay, la combustión de cloro e hipoclorito produjo una humareda densa y vapores irritantes, lo que obligó a evacuar un radio de 200 metros por precaución.

Unas 17 personas, entre vecinos y bomberos, presentaron irritación en ojos y gargantas tras inhalar el vapor químico y fueron asistidas por los servicios de emergencia. Almada destacó que el incendio en sí fue controlado rápidamente, pero el riesgo químico exigió un operativo mayor: alrededor de 60 bomberos y 20 móviles fueron movilizados para asegurar el área y trabajar con equipos de protección autónoma.

Tras identificar los materiales involucrados, el equipo técnico aplicó un ataque directo para evitar reacciones más fuertes por el aumento de temperatura. El capitán valoró la labor coordinada con el sistema de emergencias médicas y recordó que la institución cuenta desde hace más de dos décadas con una unidad especializada en materiales peligrosos.