El Ministerio Público y la Policía Nacional llevaron a cabo un procedimiento contra la trata de personas en el barrio Paseo Acaray, de la ciudad de Minga Guasú, donde rescataron a una niña de solo 3 años y a un adolescente de 15 años.

Ambos menores vivían en un lugar que era utilizado como un templo para rituales satánicos y otros actos perversos. En el sitio se hallaron altares con imágenes religiosas, figuras rituales, velas, collares, cráneos y restos de animales muertos, que presuntamente fueron sacrificados.

También se logró la detención de Adrián Ancelmo Aveiro, paraguayo, de 40 años. La fiscal Vivian Coronel abrió una investigación por trata de personas, actos homosexuales con menores, tentativas de abuso sexual y otros delitos.