En la homilía de hoy, durante la celebración de la Santa Misa presidida por el Padre Fermín Castellano, se reflexionó a la luz del Evangelio según San Juan sobre el signo de la multiplicación de los panes y la enseñanza profunda de Jesús para la vida cotidiana.

El Evangelio nos muestra a Jesús que, tras alimentar a la multitud, no solo sacia el hambre del pueblo, sino que también enseña a cuidar lo recibido. En ese gesto sencillo de ordenar recoger lo que sobró, se revela una pedagogía del Reino: nada de lo que viene de Dios es despreciable o descartable.

La reflexión invitó a reconocer que la gracia de Dios se manifiesta también en lo pequeño, en lo que parece insuficiente, pero que en manos del Señor se convierte en abundancia para todos.