Larisa Riquelme rememoró el momento que la catapultó a la fama en el Mundial de Sudáfrica 2010. Aclaró que, contrario a lo que muchos piensan, ella no se encontraba en Sudáfrica, sino en Paraguay, realizando una cobertura previa para la TV. La foto que la convirtió en ícono fue captada por el fotógrafo Jorge Sáenz durante el partido Paraguay–Italia. “Hasta hoy día me pregunto qué tuvo esa imagen para causar tanto revuelo, era un simple celular”, expresó.

El título de “La Novia del Mundial” surgió en España, cuando los diarios deportivos AS y Marca comenzaron a destacar su figura en plena fiebre mundialista. Primero fue bautizada como “La Reina del Mundial”, pero finalmente el apodo que se impuso internacionalmente fue “La Novia del Mundial”. Riquelme recuerda que esa denominación pronto fue adoptada por medios de todo el mundo, que la llevó a ser reconocida en lugares tan distantes como Japón, China y Corea.

Respecto al registro oficial de la marca, contó que en 2011 decidió iniciar el proceso legal. En aquel entonces se encontró con una disputa, ya que otra persona, también había solicitado la denominación. Tras un litigio de más de tres años, finalmente obtuvo el reconocimiento de sus derechos en la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI). “Hoy la gente no solo recuerda mi nombre, sino que asocia directamente ‘La Novia del Mundial’ con el fútbol y con Paraguay”, subrayó.