En comunicación con el Abg. Pedro Halley, de la Unión Nacional de Jubilados, comentó que “en Paraguay, jubilarse no siempre significa descanso. Muy por el contrario, para la mayoría de los jubilados implica la necesidad de salir nuevamente al mercado laboral”, esto debido a que los haberes previsionales pierden rápidamente su poder adquisitivo.

El especialista advierte que el principal problema radica en el método de actualización de las jubilaciones, basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central, un indicador que no refleja el verdadero costo de vida de los adultos mayores, especialmente en gastos de salud, que aumentan de forma sostenida con la edad.

Esta brecha entre los ingresos y las necesidades básicas empuja a cada vez más jubilados por debajo de la línea de pobreza, aun después de décadas de aportes. A ello se suman prácticas como la subdeclaración salarial durante la vida activa y reformas previsionales que amplían progresivamente el período de cálculo del haber jubilatorio, reduciendo el monto final.

Por último, recordó que los sectores técnicos reclaman cambios urgentes y una actualización más realista de las jubilaciones, advirtiendo que, de no corregirse el sistema, la vejez seguirá siendo sinónimo de precariedad y no de la etapa de descanso que promete la jubilación.