El presidente de la Conferencia de Religiosos/as del Paraguay – CONFERPAR y Provincial de los Jesuitas en Paraguay, el Pbro. Máximo Mendoza criticó duramente a la cúpula política alejada de la realidad de los ciudadanos de a pie, de las comunidades más afectadas por la pobreza y la marginalidad.
Calificó de cinismo las expresiones que afirman una evolución en la economía y la calidad de vida en el país. “No podés decir que nosotros estamos bien y los demás se mueran, es una injusticia”, afirmó el sacerdote indignado por las declaraciones de la diputada Rocío Abed.
“Me parece un cinismo, no ven la realidad y tienen una perspectiva diferente, a veces se dan cuenta de eso, pero ¿qué les importa? La indiferencia, también, no puede ser el sentido del servicio público, humanamente hablando y más si somos cristianos”, reprochó.
Los consagrados vivieron su 66° Semana Nacional, donde reflexionaron sobre su llamado y debatieron sobre la vida de los paraguayos, sus principales preocupaciones. Como resultado, publicaron un manifiesto denunciando la ausencia del Estado: “La gente está pasando mal, eso del goteo no es así en la práctica, que la macroeconomía va a bajar después… eso no es así, la gente no tiene ómnibus para irse a su casa, es absurdo, en un país civilizado”, señaló.
Reiteró que son personas del sector político las que están mejor, segadas en sus cúpulas de poder: “se burlan de la gente, de los reclamos, no reconocen la presencia de Dios. Cierran sus ojos, sus oídos, no ven la realidad, están en una burbuja de clase alta, no puede ser, ‘ellos están mejor’”. “Duele, no podemos callar todos los cristianos, y la gente de buena voluntad”, exhortó.







