El uso temprano y excesivo del celular en niños volvió a instalarse en el debate familiar y educativo. La psicopedagoga Carminha Ramalho advirtió que, pese a la evidencia científica sobre los efectos negativos en el desarrollo cerebral, del lenguaje y la socialización, muchos padres siguen utilizando el teléfono como una “niñera digital”.

Explicó que la sobreestimulación que generan las pantallas capta por completo la atención del niño, lo desconecta del entorno y retrasa habilidades elementales como el habla, el juego compartido y el vínculo con adultos y pares.

Ramalho señaló que no se trata solo de la infancia, sino también de la adolescencia, donde el uso sin límites del celular puede derivar en aislamiento, dificultades para relacionarse y problemas futuros en ámbitos laborales y afectivos. Recomendó postergar lo más posible el acceso al celular propio, establecer límites claros y priorizar el acompañamiento de los adultos.

Además, diferenció entre la introversión saludable y el aislamiento problemático. Remarcando que cada caso debe evaluarse según cómo impacta en la salud emocional y la calidad de vida de la persona.