El obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, Monseñor Miguel Fritz, hizo suya la denuncia del líder de la comunidad Karapá, en Ypehú, departamento de Canindeyú, Gildo Romero, sobre la extrema violencia y el amedrentamiento ejercidos contra dicha comunidad. El prelado calificó la situación como una amenaza de etnocidio y exigió la intervención inmediata del Ministerio Público.

No se trata de la primera denuncia realizada al respecto. Sin embargo, el obispo describió las graves situaciones de “atropello, amedrentamiento, uso indiscriminado de armas, quema de ranchos y detenciones ilegales”, que persisten y son llevadas a cabo por decenas de personas armadas, presuntamente contratadas por el dueño de una estancia.

Así también, expresó su respaldo al escrito de la Dra. Dora Penayo, fiscala de Asuntos Étnicos, y al comunicado de la Diócesis de Canindeyú y exigió “la urgente intervención de la Fiscalía y de las fuerzas del orden público, más aún tratándose de un territorio ubicado dentro de la franja de seguridad nacional”.