La situación del senador cartista Hernán Rivas, acusado de falsificación de título universitario, refleja las graves falencias de la justicia paraguaya, aseguró la activista anticorrupción, María Esther Roa. Recordó que existieron dudas sobre la legitimidad de su título en Derecho y que, pese a ello, llegó a presidir el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados – JEM.
Tras una investigación inicial que consideró “tibia”, el Ministerio Público presentó finalmente una acusación formal, lo que abre paso a un eventual juicio oral. Agregó que el problema trasciende el caso individual de Rivas y expuso que la debilidad del sistema judicial se arrastra desde el inicio de la transición democrática de 1989.
En su análisis, la falta de participación ciudadana ha permitido que las estructuras de poder continúen capturadas por actores políticos sin voluntad de fortalecer las instituciones. Señaló que Paraguay se mantiene entre los países más corruptos de la región y que, en materia de condenas firmes por corrupción, “la producción de justicia es casi nula”.
De cara al futuro, la activista insistió en que el involucramiento ciudadano será decisivo para revertir este escenario. Alertó que, sin un mayor compromiso colectivo, las maniobras dilatorias podrían dejar nuevamente en la impunidad casos emblemáticos. “Solo castigando la corrupción podremos erradicar su práctica”, afirmó.







