El periodista Edilberto Vargas Carísimo, exjefe de prensa de Radio Cáritas UC, visitó los estudios de la emisora y compartió una amplia reflexión sobre el ejercicio del periodismo, la responsabilidad de los comunicadores y los cambios que trajeron las nuevas tecnologías como las redes sociales.

Vargas recordó uno de los momentos más tensos de la historia reciente, la quema del Congreso y el asesinato de Rodrigo Quintana, cuando debió intervenir para pedir mesura al equipo al aire. Relató que, en situaciones de crisis, el rol del periodista debe ser ante todo informar con calma y objetividad, dejando las opiniones para después. “Cuanto menos contaminada esté la información, más relevante y válida será”, señaló, la importancia de tener editores y jefes que orienten y contengan al conductor en medio de la tensión.

El comunicador lamentó la actual “carrera desenfrenada por el rating” y la obsesión por la primicia, que muchas veces deja “víctimas en el camino” cuando se condena mediáticamente a personas sin tener todos los elementos. Recordó casos en los que las primeras versiones cambiaron radicalmente con el tiempo, mientras el daño a la reputación ya era irreversible. En ese sentido, “subrayó la necesidad de verificar, rechequear y escuchar la otra campana”. No adjetivar a los protagonistas de la noticia.

Para Vargas, el periodismo auténtico sigue siendo una tarea de militancia, compromiso y servicio, muy ligada a la esencia de Radio Cáritas: estar al lado de quienes no tienen voz y de los más desprotegidos. “Es vocación, pasión, apostolado y entrega”, definió, aclarando que, si bien es justo aspirar a un salario digno, el cimiento debe ser la ética, la sensibilidad social y la búsqueda honesta de la verdad.

El periodista expresó también su preocupación por la formación de las nuevas generaciones, el auge de los “influencers” y los cursos exprés ligados a los medios, así como el consumo de noticias a través de plataformas como TikTok y el uso irreflexivo de la inteligencia artificial. Ante este escenario de desinformación y contenidos superficiales, insistió en que hoy, más que nunca, se necesita un periodismo serio.

Finalmente, entre anécdotas y recuerdos, Vargas confesó añorar a colegas ya fallecidos, a quienes describió como “tipazos” y grandes compañeros de ruta, y celebró que Radio Cáritas mantenga su sello de credibilidad ante la audiencia: “un espacio donde el oyente sabe que recibirá información veraz, seria y equilibrada”.