Al cumplirse un nuevo aniversario del 4 de mayo de 1954, el analista Esteban Caballero Carrizosa reflexionó sobre las razones que permitieron la permanencia de Alfredo Stroessner en el poder hasta 1989. Según explicó, el contexto de inestabilidad política tras la Guerra del Chaco y la guerra civil de 1947 generó una demanda social de “orden”, que el régimen supo capitalizar. Uno de los pilares fue el pacto cívico-militar, que permitió al gobierno apoyarse tanto en las Fuerzas Armadas como en sectores del Partido Colorado.

Además del alineamiento con los Estados Unidos en plena Guerra Fría bajo la idea de “democracia sin comunismo”. Y en el plano económico, el régimen tuvo una etapa de expansión en los años 70, impulsada por grandes obras como Itaipú, lo que generó crecimiento y empleo.

El desarrollo no fue acompañado de una distribución equitativa de la riqueza y convivió con un contexto de represión, persecución política y violaciones a los derechos humanos. Caballero advirtió que, pese al retorno a la democracia en el 89, persisten rasgos culturales del autoritarismo en la sociedad paraguaya.