Para el experto en Prevención de Riesgos, Alejandro Buzó, una de las primeras tareas que tenemos como sociedad para evitar que vuelva a ocurrir una tragedia como la del Ykuá Bolaños es mantener el hecho en la memoria.
“Lo que ocurrió en el Ykuá Bolaños se tuvo que haber prevenido. Hoy hay chicos de las nuevas generaciones que no saben qué fue lo que ocurrió. Olvidar algo tan catastrófico y que se pudo evitar es peligroso”, manifestó.
Recordó que el incendio que acabó con la vida de 400 personas tuvo su raíz ya en el diseño del supermercado siniestrado, ya que permitió la acumulación de grasa y gases hipercalientes por encima de las cabezas de los clientes, con temperaturas que superaron los 1.000 ° C.
“En las municipalidades se sigue viendo la habilitación de las estructuras como un mero trámite administrativo, la mirada recaudatoria por encima de la seguridad es sumamente peligrosa”, advirtió.







