El viceministro de Seguridad Interna, Óscar Pereira, respondió a la denuncia del sacerdote jesuita Alberto Luna, quien afirmó que casi fue detenido durante una procesión por portar un cartel que exigía una reforma en el transporte público. Según Luna, agentes policiales intentaron impedirle continuar por considerar que su reclamo “contaminaba” el acto religioso.

Pereira negó que la Policía haya intervenido de forma directa y aseguró que fueron los propios asistentes de la marcha quienes pidieron al sacerdote que no exhibiera el cartel, argumentando que no era el momento ni el lugar. “La Policía en ningún momento le impidió expresarse”, afirmó y destacó que a la procesión se le brindó acompañamiento sin incidentes.

El viceministro reiteró que se respetó el derecho a la libre expresión, pero sostuvo que durante una manifestación religiosa deben priorizarse los actos de fe. “Una misa no es el espacio para sacar un cartel con un reclamo social o político. No me ofende a mí, pero puede incomodar a la institución religiosa”, expresó.

Además, invitó públicamente al sacerdote a dialogar y, si lo considera necesario, a presentar una denuncia formal.

Pereira cerró señalando que, en caso de que Luna se ratifique en su versión, se realizará una investigación interna para determinar si hubo algún abuso por parte del personal policial. La información oficial indica que no hubo orden ni acción represiva por parte de la Policía durante la procesión organizada por la Conferencia de Religiosos del Paraguay (Conferpar).