Desde el Paseo de los Yuyos, Javier Torres compartió la vigencia del tereré como práctica cultural, medicinal y social que sostiene a unas 50 familias dedicadas diariamente a la preparación y venta de remedios refrescantes. Entre morteros, hierbas y conocimiento heredado, explicó cómo la menta, el cedrón, el burrito o el kokû siguen siendo aliados clave para combatir el calor, cuidar el hígado y fortalecer las defensas.
Torres fue muy claro al señalar que siempre se debe respetar las combinaciones simples y el uso de yerba mate común para preservar las propiedades.
Pero la propuesta va más allá del tereré: “El Tereré Literario combina esta tradición con la promoción de la lectura dentro del Mercado 4, ofreciendo libros a visitantes y turistas que se acercan atraídos por el ritual”. Torres destacó además la necesidad de apoyar al sector de las plantas medicinales, preservar especies en riesgo y avanzar hacia la capacitación y la producción formal, reivindicando un oficio que genera sustento, identidad y cultura popular todos los días.







