El síndrome de Down, la cromosomopatía más frecuente en la población, requiere atención especializada y estimulación temprana para que las personas puedan desarrollarse plenamente, señaló la Dra. Marta Ascurra, especialista en genética. Destacó que, si bien la expectativa de vida ha mejorado, el país aún carece de recursos suficientes, especialmente en el interior. “Muchas familias no cuentan con apoyo constante para garantizar la educación y cuidado de sus hijos”, señaló.

La especialista resaltó que la inclusión social, escolar y laboral sigue siendo limitada y que es fundamental no relegar a estas personas. “No necesitamos personas ociosas sin ser incluidas; necesitamos apostar por una sociedad más humana”, recalcó. Además, subrayó que la participación activa de las familias y el acompañamiento médico son clave para potenciar las capacidades individuales de cada persona con síndrome de Down.

La Dra. Ascurra hizo un llamado a la sociedad y a las instituciones a fin de visibilizar esta realidad y comprometerse con la inclusión efectiva. “No tenerle miedo a lo desconocido es fundamental: una persona con síndrome de Down es igual a cualquier otra persona”, concluyó.