Ante las perspectivas de un posible fenómeno de El Niño de mayor intensidad, el sector productivo analiza diferentes medidas para reducir los riesgos que podrían generar las lluvias prolongadas. La principal dificultad no estaría en la falta de infraestructura vial, sino en los problemas de circulación que pueden presentarse en caminos no pavimentados. El exceso de agua y el barro podrían complicar el traslado de la producción desde las zonas rurales.

Desde la Unión de Gremios de la Producción, el ingeniero Héctor Cristaldo explicó que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad con la que podría presentarse el fenómeno, por lo que es necesario trabajar sobre distintos escenarios. Señaló que dentro de las fincas se deben adoptar medidas para reducir los efectos de las precipitaciones, especialmente aquellas destinadas a evitar la erosión de los suelos.

Entre las principales recomendaciones mencionó mantener la cobertura vegetal y continuar con prácticas como la siembra directa, que está ampliamente extendida en la producción agrícola paraguaya. También consideró importante realizar el mantenimiento de los caminos internos de las propiedades y de los caminos vecinales, de manera a evitar que las lluvias encuentren una infraestructura deteriorada.

Cristaldo también planteó la necesidad de revisar previamente puentes y otros puntos vulnerables que podrían generar dificultades para el tránsito. Sostuvo que, si las lluvias son prolongadas e intensas, será fundamental la coordinación entre productores, comunidades y autoridades para anticiparse a los problemas y minimizar el impacto sobre el traslado de la producción.

 

M.S.