Carmen Aveiro denunció graves irregularidades que afectaron el proceso académico de su hija, estudiante de la Universidad María Serrana de Loma Pytä. Según relató, la joven ingresó en 2019 y, tras la interrupción de clases por pandemia, fue obligada a recusar materias ya aprobadas, a pesar de contar con constancias firmadas y selladas por la institución.
Aveiro explicó que su hija solicitó en varias ocasiones su certificado de estudios, pero la secretaría pedagógica, a cargo de Isabel Espínola, le negó reiteradamente el trámite. En reuniones con la rectora Noris Cubilla y el asesor jurídico Víctor Sanguina, quienes reconocieron la falta de registros académicos, como planillas, notas y horas de pasantía, argumentando un supuesto extravío tras cambios administrativos.
“Mi hija tuvo que presentar cinco biblioratos con trabajos y evidencias de todos sus años de estudio. No es justo”, manifestó Aveiro, molesta. Tras siete meses de espera y la intervención de la prensa, la universidad finalmente entregó el certificado. La estudiante recién podrá defender su tesis en noviembre, luego de años de perjuicio irrecuperable.







