Pablo Jara, padre del bebé que falleció en el Hospital San Pablo, denunció públicamente una presunta negligencia médica tras la muerte de su hijo, ocurrida durante el parto. Según relató, su esposa ingresó al centro asistencial alrededor de la 1:00 de la madrugada y recibió una atención adecuada en un principio. A esa hora, tanto la madre como el bebé se encontraban en buen estado de salud.

Sin embargo, para las 11:15 h, su esposa fue sometida a una cesárea y, para su sorpresa, el bebé ya había fallecido. La causa comunicada por los médicos fue que el cordón umbilical se habría enrollado en el cuello del bebé, cortando la circulación. Jara cuestiona la falta de aviso oportuno entre el primer informe favorable y el momento del fallecimiento.

“A las 10 todo estaba bien, y a las 11 ya le sacaron sin vida. Eso no tiene sentido para nosotros”.

El padre aseguró que durante todo el embarazo su esposa fue atendida en el mismo hospital, donde se realizaron todos los estudios y controles correspondientes. Cuestionó que, hasta ese momento, ninguna autoridad del hospital se acercó a hablar con la familia, y que la denuncia ya fue presentada ante el Ministerio Público con el objetivo de esclarecer la tragedia familiar.