La situación de dependencia por la que atraviesa una gran cantidad de paraguayos y paraguayas, por lo general, recae sobre la familia, explica Rocío Galiano, representante nacional del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Sin embargo, el concepto de política de cuidados aboga por un mayor compromiso por parte del Estado y corresponsabilidad por parte de la comunidad y el sector privado, atendiendo el impacto que tiene la problemática en la economía del país. Este tipo de políticas apuntan a que las personas encargadas del cuidado puedan acceder a mayores recursos.

“Es relevante hoy porque la estructura de edades de nuestra población está modificándose. Vivimos cada vez más, se modificaron muchos modelos de convivencia, pero no se modificó la carga de este trabajo no remunerado, fundamentalmente en las mujeres. Esto genera un desafío en el crecimiento porque las mujeres tienen más dificultades para incluirse en la fuerza laboral formal y no pueden generar recursos para su familia y el Estado”, afirma Galiano.

En ese sentido, las políticas de cuidado se encuentran en el centro de la reducción de la pobreza, la sostenibilidad de las pensiones y la inclusión al mercado laboral formal, entre otros ítems. Actualmente, el Paraguay cuenta con una política nacional de cuidados que está en proceso de consolidarse.