El Dr. Robert Núñez advirtió sobre los riesgos del uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes, especialmente durante las vacaciones. Según el especialista, los dispositivos no deben reemplazar la contención emocional que los padres brindan a sus hijos, ya que el simple acceso a celulares, tablets o computadoras puede “tapar” emociones y estrés, en lugar de ayudar a procesar.

Núñez destacó que el desarrollo cerebral continúa hasta los 30 años, lo que hace crucial la formación emocional y social desde la infancia. El médico agregó la influencia de contenidos poco educativos en la disminución de la capacidad cognitiva y la generación de adicciones a las pantallas.

Propuso alternativas como actividades físicas, juegos tradicionales, ajedrez o paseos al aire libre para fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y la interacción social. Asimismo, recordó que, según la OMS, los niños menores de dos años no deberían exponerse a pantallas, y de los 2 a 17 años el tiempo de uso debe ser limitado y con fines didácticos.