La Asociación de Pacientes con Cáncer de Mama del Hospital Nacional de Itauguá expresó su profunda preocupación ante la limitada disponibilidad de equipos de radioterapia en el INCAN, donde solo dos máquinas atienden a decenas de personas cada día.
Su presidenta, María Estela Galeano, señaló que los retrasos en la atención ponen en riesgo la salud de las pacientes, ya que la radioterapia debe aplicarse en plazos estrictos para evitar la reaparición de la enfermedad.
Recordó además que la ley de atención integral no se está cumpliendo y que muchas mujeres viven en incertidumbre, pendientes de un llamado que puede tardar 3 o 4 meses. Galeano insistió en que la demanda supera ampliamente la capacidad, con “hasta 180 pacientes por día, 90 por máquina”.
Contó casos de personas que esperan meses para acceder a una sesión y advirtió que el sistema está generando un ambiente de angustia y vulnerabilidad. La vocera pidió al Estado actuar con urgencia, invertir en más equipos y garantizar que ningún paciente quede expuesto a recaídas por demoras evitables, recordando que para quienes luchan contra el cáncer, “cada día cuenta”.







