En el marco del mes de concienciación por el Octubre Rosa, el psicólogo Jean Clemotte resaltó que el diagnóstico de cáncer no solo implica un impacto físico, sino también psicológico y social. Los cambios en el estilo de vida y en la apariencia del paciente pueden generar aislamiento, depresión y ansiedad.
Explicó que el cáncer no necesariamente provoca problemas emocionales de forma directa, pero sí aumenta las probabilidades de que aparezcan. Por ello, el acompañamiento profesional y familiar es fundamental para atravesar este proceso con mayor fortaleza.
Clemotte destacó la utilidad de la terapia de aceptación y compromiso, un enfoque psicológico basado en evidencia científica que enseña a aceptar las situaciones que no se pueden cambiar y, al mismo tiempo, comprometerse con lo que es valioso en la vida. “El objetivo no es suprimir la tristeza, sino aprender a convivir con ella y seguir adelante”, señaló.
Finalmente, el especialista subrayó que es clave no minimizar las emociones tras recibir el diagnóstico. “Permitirse, sentir tristeza o desesperación es natural. Reconocer esas emociones ayuda a procesar la noticia y avanzar en el camino hacia la recuperación”, concluyó.







