Un grupo de entre 40 y 50 menores, de varias comunidades indígenas, vivían hacinados en un hospedaje en la zona de la Estación de Buses de Asunción, pese a que el lugar ya había sido clausurado por la Municipalidad.
El ministro de Niñez y Adolescencia, Walter Gutiérrez, indicó que “se está verificando la identidad y el estado de salud de cada uno de los afectados”. Muchos están con sus padres, pero otros no. Provienen de seis o siete comunidades de Caaguazú, expresó.
Los niños y adolescentes eran obligados a mendigar y se calcula que lograban obtener al menos G. 200 mil por día cada uno. También hay sospechas de explotación sexual. Los menores estaban en dicha situación hace un menos, según Gutiérrez.







