El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que su país no participará en la guerra contra Irán en Medio Oriente, en medio de la creciente tensión regional tras las acciones militares de Estados Unidos e Israel. Durante una sesión en redes, el mandatario afirmó que Francia “no está en combate ni se involucrará” en el conflicto, aunque mantiene medidas para proteger a sus ciudadanos y aliados.

En ese marco, París anunció un plan para frenar las actividades militares del grupo Hezbollah y reforzar el apoyo al Ejército libanés, además de desplegar recursos militares en la zona, incluido el portaaviones nuclear Charles de Gaulle. Según explicó el jefe de Estado, estas acciones tienen un carácter defensivo y buscan garantizar la seguridad del tráfico marítimo y promover la desescalada en la región.