Hoy se cumple un año desde la expulsión del Senado de Kattya González, un hecho que la misma califica como “un operativo cuasi mafioso como los que se están revelando hoy”. González recuerda que la decisión se tomó en el “quincho”, pero que los referentes del Comando de Honor Colorado tuvieron la “amabilidad” de darle la chance de hablar con Horacio Cartes para poder salvarse.
El actual presidente del Senado, Basilio Núñez, es quien habría hecho el ofrecimiento. “Me dijeron que Horacio Cartes es una persona buena, que le ayuda a la gente, pero que le tenía que pedir”, señala. La entonces senadora se negó a tal encuentro y terminó siendo expulsada en tiempo récord por supuestos hechos de tráfico de influencias que, incluso, derivaron en la apertura de una carpeta fiscal.
“Esta gente no tiene escrúpulos para decir ‘vamos a romperle’, ‘vamos a cancelarle’, ‘vamos a matarle’. Son misóginos que no resisten la voz de una mujer ni de gente que no se arrodilla ante su dinero sucio”, asegura.
Esta mañana, González presentó el sexto urgimiento ante la Corte Suprema de Justicia para que se expida sobre su Acción de Inconstitucionalidad, que, por el momento, sigue en el freezer. “La Corte está domesticada y es cobarde y cómplice de esta narcocleptocracia cartista que se está instalando en nuestro país”, arremete.
Indicó que la justicia en nuestro país no hace nada para proteger a la gente con coraje y valentía que se opone a la corrupción y el crimen organizado, como en el caso del fiscal Marcelo Pecci.







