En su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el próximo 1 de enero, el Papa León XIV retoma el saludo de Cristo resucitado: “¡La paz esté con ustedes!”, para recordar que Dios ofrece una paz “desarmada y desarmante, humilde y perseverante”.
En un mundo marcado por conflictos, rearme y desconfianza, que el Papa Francisco describió como una “tercera guerra mundial a pedazos”, León XIV advirtió contra la tentación de llamar “realismo” a la desesperanza y olvidar la luz, lo que conduce a justificar la violencia y a aceptar la guerra como inevitable.
Frente a ello, invitó a redescubrir la paz como presencia viva y camino cotidiano. Jesús mismo rechazó la espada y dejó claro que su paz “no es como la da el mundo”. Por eso, el Papa denunció la carrera armamentista, la disuasión nuclear y el uso de nuevas tecnologías aplicadas a la guerra, que deshumanizan las decisiones sobre la vida y la muerte.
Por lo tanto, propuso un desarme integral que comienza en las conciencias y se expresa en la política, la educación, la diplomacia y la vida cotidiana. El Papa recordó a las religiones, que tienen la misión de custodiar palabras y gestos de paz y evitar toda justificación religiosa de la violencia.







