Los últimos médicos internacionales de Médicos Sin Fronteras (MSF) abandonan la Franja de Gaza tras el ultimátum impuesto por Israel, que retiró la licencia de operación a la organización y a otras ONG como Oxfam, Save the Children y Médicos del Mundo por no aceptar un nuevo sistema de registro que exige datos de su personal palestino.
Aunque MSF continuará trabajando con sus 1.428 empleados locales y suministros limitados, la organización, que cubre el 20 % de las camas hospitalarias en el enclave y realiza unas 2.200 consultas y 60 cirugías diarias, advierte que la salida de unos 40 cooperantes profundizará el déficit de especialistas en un territorio devastado; son miles los desplazados, mientras persisten los episodios de violencia.
Vía: EFE







