La reciente filtración de datos de clientes de Ueno Bank ha generado preocupación en la ciudadanía y en el ámbito político. El especialista en ciberseguridad, Miguel Ángel Gaspar, de Paraguay Ciberseguro, explicó que, aunque existen dudas sobre si los datos provienen directamente de la base del banco, sí se conformó una base con información real de usuarios.
Señaló que casos similares ya ocurrieron en otros países y que el Banco Central de Paraguay, junto con la Secretaría de Defensa del Consumidor (SEDECO) y la Policía de Delitos Informáticos, deben investigar a fondo para determinar si se trató de una exfiltración interna o de una filtración en otra etapa del proceso.
Gaspar recordó que la legislación vigente, la 6534 de protección de datos crediticios, otorga facultades tanto al Banco Central de Paraguay como a la SEDECO, aunque esta última carece de recursos técnicos y humanos suficientes. Por ello, insistió en que los usuarios deben presentar denuncias no solo ante SEDECO, sino también en la Policía y en la Superintendencia de Bancos.
El especialista advirtió además que este episodio refleja la fragilidad de los sistemas de seguridad de varias entidades financieras y cooperativas en el país. “No es la primera vez que tenemos filtraciones de datos en la banca, aunque en muchos casos se mantuvieron en silencio”, afirmó, al tiempo de instar a esperar el resultado de las investigaciones y determinar responsabilidades.







