“El hacinamiento y la falta de infraestructura es el principal mal en el sistema penitenciario en nuestro país”, afirmó el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, durante su visita a Radio Cáritas UC, este jueves.
En Paraguay existe una población penitenciaria de cerca de 19.000 personas, cuando la capacidad de las cárceles es solo para 10.200 personas privadas de libertad. Desde el Ministerio de Justicia trabajan en un nuevo modelo de gestión penitenciaria, que tiene como ejes fundamentales mejorar el hacinamiento, el equipamiento tecnológico y el capital humano.
De hecho, el factor humano es esencial para que funcione el sistema, indicó Nicora, quien en su año al frente de la cartera estatal ha visto a varios directores de cárceles y otros funcionarios ingresar como parte de la población penitenciaria por hechos de corrupción.
En cuanto al hacinamiento, se vio una leve mejoría desde el 2020, cuando el 70,5% de los internos no tenía condena. Ahora, el número se redujo a 67,5%. Esta semana firmaron un acuerdo que Nicora calificó de histórico entre los poderes del Estado para la aplicación de medidas alternativas a la prisión.
“No buscamos ser defensores de delincuentes, sino que la aplicación de la prisión preventiva sea en los casos efectivamente previstos en la ley”, expresó.
Finalmente, adelantó que en los próximos años quieren concretar el cierre del Buen Pastor y trasladar a las mujeres privadas de libertad a Emboscada, en un sitio acorde.







