En el marco del Jubileo dedicado al mundo penitenciario, el Papa León XIV presidió una homilía centrada en la esperanza cristiana, celebrada en el tercer domingo de Adviento, conocido como Gaudete, el domingo de la alegría, y recordó que esta celebración invita a confiar en que “algo bello y gozoso sucederá”, incluso en contextos difíciles como las cárceles.

El Papa retomó además el gesto del Papa Francisco al abrir la Puerta Santa en la prisión de Rebibbia, e hizo énfasis en la imagen del “ancla de la esperanza” y el llamado a “abrir de par en par las puertas del corazón”. En ese sentido, afirmó que la justicia no puede reducirse al castigo, sino que debe entenderse como un camino de reparación y reconciliación.

Al acercarse el final del Año Jubilar, León XIV destacó que aún queda mucho por hacer en el ámbito penitenciario, desde el hacinamiento hasta la falta de programas educativos y laborales que favorezcan la reinserción. Sin embargo, alentó a no perder la confianza y reiteró el deseo de Dios de que “nadie se pierda” y de que “todos se salven”.