El experto en empleo, Enrique López Arce, analizó los desafíos que enfrentan las nuevas generaciones en el mundo laboral. Señaló que hoy los jóvenes tienen menor tolerancia al fracaso y requieren mayor apoyo emocional, debido a un contexto en el que los padres también deben trabajar y los adolescentes crecen muchas veces acompañados por familiares, empleadas domésticas o el internet.

“A esto se suma un mercado laboral más exigente, en el que ya no basta con un título universitario: la experiencia y las habilidades blandas se han vuelto indispensables”, aseguró.

López Arce recordó que actualmente existen más de 153 mil personas en desempleo abierto y más de 122 mil subocupados en Paraguay. Ante esa realidad, destacó la importancia de programas como Emplepar, que busca acompañar a los jóvenes con apoyo de psicólogos voluntarios, generando espacios de consulta y contención.

El especialista también enfatizó, en la necesidad de repensar los modelos educativos. En Paraguay, en cambio, abundan los bachilleratos sociales y carreras largas con poca salida laboral, mientras que el mercado demanda más técnicos en áreas como mecánica, electricidad, biotecnología e informática. “El país necesita más formación técnica para responder a las necesidades reales de la sociedad”, afirmó.