La presidenta de la Asociación de Importadores y Comerciantes de Frutas (ASICOFRU), Karen Leguizamón, alertó sobre el aumento del contrabando de papa y cebolla provenientes de Argentina, que estaría afectando gravemente a la producción nacional y a comerciantes formales. Denunció que la importación de ambos productos está prohibida desde hace tres meses, pero aun así, se observan bolsas argentinas en supermercados y mercados del país.

Leguizamón señaló que los productores paraguayos no pueden competir con los precios del contrabando, lo que genera pérdidas económicas y pone en riesgo la comercialización local. “Es descarado, se vende a la luz del día. El consumidor busca calidad y buen precio, pero a nosotros nos están desplazando”, expresó.

Además, criticó el débil control en las fronteras, donde —según afirmó— circulan diariamente grandes cargamentos que pasan por diversos puestos de seguridad sin ningún tipo de verificación sanitaria. Esto representa no solo un perjuicio económico, sino también un riesgo para la salud: “Son productos sin control de calidad ni sanidad. La ciudadanía debe saberlo”.

ASICOFRU mantendrá este jueves una reunión con productores y comerciantes para evaluar medidas de protesta. Leguizamón adelantó que, si no se frena el ingreso ilegal, se convocará a una movilización con cacerolas el lunes frente a instituciones del Estado. “Estamos cansados. Pedimos una semana de tregua: que dejen de recaudar y dejen trabajar al productor paraguayo”, reclamó.

La dirigente asegura que existen pruebas en video del ingreso irregular por rutas y ríos, y exige que todas las instituciones que integran los controles fronterizos —Marina, Policía Nacional, DENIT, Aduanas y SENAVE— actúen con firmeza y coordinación: “Cinco filtros no sirven de nada si los funcionarios corruptos avisan antes a los contrabandistas. Así es imposible”, refirió.