La dificultad de llegar a fin de mes con el salario mínimo vuelve a quedar en evidencia. Según datos compartidos por el especialista en empleo, Enrique López Arce, una familia promedio consume cerca del 70% de sus ingresos solo en los primeros diez días del mes, lo que obliga a muchos trabajadores a “hacer malabares” para sostenerse.
López Arce explicó que, pese al crecimiento de asalariados formales, persiste una fuerte brecha: miles de personas no alcanzan el salario mínimo debido a la modalidad de tiempo parcial, que registra un salto histórico de más de 17.000 nuevos cotizantes. Este escenario empuja a muchos paraguayos, entre ellos 20.000 repartidores y conductores de plataformas, a tomar estas actividades como segundo empleo, un fenómeno que se replica en otros países de la región.
El experto advirtió que la precariedad laboral se agrava en un país donde menos del 10% de los trabajadores está empleado en empresas grandes, que son precisamente las que ofrecen mejores salarios y estabilidad. El resto depende de pequeñas y microempresas, muchas de las cuales no logran sostenerse más de un año.
Con más de 220.000 personas entre desocupados y jóvenes que ingresan al mercado laboral, y otros 137.000 sub-ocupados, López Arce sostiene que las alternativas inmediatas pasan por emprender o buscar un segundo ingreso, aunque insiste en la importancia de una buena administración personal para evitar caer en un ciclo de endeudamiento. El desafío del Estado es fortalecer el ecosistema laboral y atraer inversiones que generen empleos de calidad.







