La Policía Nacional detuvo a Blanca Ysabel Agüero (38), quien roció con combustible a su hijo Brahian Javier Serna (22) y le prendió fuego, presuntamente, por haber robado un rastrillo para comprar sustancias ilícitas y por haber consumido todos los sacos de cocido.

De acuerdo con el relato del fiscal Augusto Ledesma, la víctima llegó con hambre a su casa, ubicada en el asentamiento San Valentín de Areguá, y su hermano lo encerró en su habitación para que no volviera a salir. Poco después llega su madre muy ofuscada y le recrimina sobre el consumo de drogas y otros motivos.

Según el relato de los testigos del horroroso suceso, la mujer trajo una botella de combustible y derramó su contenido sobre su hijo para después prenderle fuego con unos fósforos. Mientras el joven suplicaba por ayuda, la madre seguía recriminándole cosas. En el sitio habrían estado niños de 10 y 12 años.

Cuando llegó la pareja de la víctima, lo llevaron en moto hasta la comisaría jurisdiccional, desde donde lo trasladaron hasta el Hospital de Luque y, desde allí, hasta el Centro Nacional del Quemado, donde terminó falleciendo.

La versión que dio la mujer es que un grupo de personas llegó hasta la casa y quitó a la fuerza al joven y le prendió fuego en la vía pública. La misma, incluso, se discutía con internautas en redes sociales.