En menos de 24 horas, dos feminicidios sacudieron al país, uno en San Lorenzo y otro en Mariano Roque Alonso, reavivando una alarma que se repite con crudeza cada inicio de año. Para la abogada Mirta Moragas, del Ministerio de la Mujer, esta seguidilla de casos no son hechos aislados.

Moragas habló de un patrón que se acentúa entre diciembre y enero, en un contexto donde la violencia contra las mujeres encuentra escasa prevención y respuestas institucionales débiles. La especialista advierte que, pese a la existencia de leyes, falla la aplicación efectiva de políticas públicas: órdenes de protección que no se controlan, un Ministerio de la Mujer con presupuesto limitado y bajo amenaza de fusión, y un sistema judicial desbordado.

“Las mujeres no denuncian porque no confían”, señaló Moragas, al describir un círculo de desprotección que se agrava con la falta de prevención; la ausencia de albergues en zonas críticas muestra las debilidades. “Un escenario que, lejos de cambiar, sigue cobrándose vidas”, concluyó.