En el espacio de La Otra Campana, Pablo Silvetti invitó a “tomar un café con la neurociencia” y reflexionar sobre el ritmo acelerado con el que la sociedad llega al cierre de año. El analista abordó cómo el estrés, las exigencias sociales y el consumo marcan el comportamiento cotidiano en esta época.
Silvetti planteó que no vivimos “rápido”, sino “deprisa”, corriendo muchas veces sin saber hacia dónde. Según explicó, este apuro permanente responde más a mandatos de consumo que a necesidades reales, y termina afectando el bienestar emocional y la convivencia, especialmente en fechas como la Navidad.
El análisis también puso el foco en el cambio del sentido original de las fiestas, que pasaron de ser encuentros familiares y comunitarios a eventos muchas veces dominados por la obligación, la comparación y el consumo. Silvetti recordó que, históricamente, la Navidad estaba más vinculada al encuentro, la pausa y el compartir.
Finalmente, invitó a recuperar la calma, redefinir prioridades y reconectar con los vínculos, entendiendo que el tiempo es un valor subjetivo y que el bienestar no depende de cumplir con todo, sino de elegir conscientemente cómo y con quién transitar el cierre del año.







