A casi dos semanas del incendio que destruyó varias viviendas, decenas de familias continúan viviendo en condiciones muy precarias en un albergue improvisado, ubicado a pocos metros del lugar donde ocurrió el siniestro. La Prof. Anita Santos explicó que muchas personas decidieron no alejarse de su barrio y permanecen en un espacio donde la SEN carpas provisorias.

Sin embargo, las recientes lluvias agravaron la situación. El albergue se inundó durante el último temporal y volvió a sufrir las consecuencias de la lluvia caída en la madrugada de este jueves. Actualmente, el lugar no cuenta con energía eléctrica ni agua potable, lo que obliga a las familias a recurrir a casas de vecinos para poder bañarse y cubrir necesidades básicas.

Según detalló Santos, unas 200 personas resultaron afectadas por el incendio, aunque solo alrededor de 30 permanecen actualmente en el albergue. Otras familias se distribuyeron en viviendas de parientes o vecinos ante la falta de espacio “y las malas condiciones del refugio”. La docente señaló que la SEN se comprometió a entregar viviendas, pero hasta ahora no se concreta.

La principal necesidad en este momento es la habilitación urgente de agua y electricidad, además de la entrega formal de las casas prometidas para que las familias puedan regresar a sus hogares. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 0983 276 969. Se necesitan víveres, agua potable, medicamentos —especialmente para niños— y otros insumos básicos para afrontar las bajas temperaturas y la falta de servicios.