El empresario y político, Carlos Viveros, se refirió a la condena de dos años con suspensión de ejecución de la pena dictada en su contra por un caso de estafa, calificando el fallo como “lo mejor que podía esperarse”, considerando, según afirmó, el poder e influencia de ciertos sectores políticos y mediáticos. Anunció que apelará la sentencia y que solicitará protección, al considerar que su vida corre peligro.
Viveros sostuvo que la resolución evidencia una “persecución orquestada en su contra por parte del Grupo Nación Media”, al que acusó de actuar con parcialidad y de difundir información “en abierta violación de la ley”. Aseguró que su caso está vinculado a los denominados “Lalo Chats”, y que los mensajes comprometerían a autoridades, periodistas y políticos de alto rango.
El mediático empresario dijo ser víctima de amenazas y presiones, e incluso mencionó que Juan Pablo Cartes, hijo del expresidente Horacio Cartes, tendría vínculos con la persona con la que mantiene el conflicto judicial. “Acá no solamente están los medios, también hay jueces, fiscales y autoridades implicadas”, afirmó, agregando que “la persecución es demasiado evidente”.
Pidió seguridad física y un vehículo blindado, y sostuvo que está dispuesto a entregar toda la información que posee “a quien pueda garantizar su integridad”. En ese sentido, dijo que si se le ofrece resguardo, “va a proveer todos los datos para que se investigue con las debidas garantías constitucionales”. Advirtió: “Si me pasa algo, todo se va a divulgar y el país sabrá la verdad”.







